¿Quién no querría conocer una de las plazas de toros más antiguas de España? Sigue leyendo para descubrir la historia, la tradición y el encanto de la Plaza de Toros de Vera.
Vera: Encantador municipio andaluz
Vera es un encantador municipio ubicado en la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía, al sureste de España.
Vera se encuentra a 86 km. de la Capital Almeriense, a 530 km de Madrid y a Málaga 200 km.
Estas distancias hacen que Vera sea un destino accesible desde otras ciudades importantes de Andalucía y el resto de España.
Vera se encuentra en la comarca del Levante Almeriense, cerca de la costa mediterránea, lo que lo convierte en un lugar con un clima cálido y soleado, típico de esta región del sureste de España.
Vera es un lugar que ha sabido combinar su rica historia, su belleza natural y su ambiente costero, para convertirse en un destino turístico atractivo, tanto para los viajeros nacionales como internacionales.

El Club Taurino de Vera
En la Plaza Mayor de Vera encontramos con el Club Taurino de Vera, fundado en 1983 con el objetivo de promover la cultura taurina y servir de punto de encuentro para los aficionados a la tauromaquia de la localidad y alrededores.
Desde su creación, el club ha jugado un papel crucial en la conservación y difusión de la tradición taurina en la región, organizando una serie de eventos y actividades que fomentan el interés por el arte del toreo.

Uno de los principales objetivos del Club Taurino de Vera es también la promoción de nuevos talentos en el mundo de la tauromaquia.
A través de su vinculación con escuelas taurinas y con el apoyo a jóvenes novilleros, el club ayuda a que nuevos toreros puedan iniciarse en este mundo tan tradicional y a la vez tan exigente.
La Plaza de Toros de Vera
Ahora vamos a visitar la Plaza de Toros de Vera. Nada más llegar nos encontramos con un monumento al torero Juan Antonio Ruiz (Espartaco).

Monumento a “Espartaco”
Juan Antonio Ruiz «Espartaco» es uno de los toreros más célebres y emblemáticos de la historia de la tauromaquia española, conocido por su gran arte, su dominio del toreo y su estilo personal.
Nació el 9 de agosto de 1961 en Bormujos, Sevilla y se destacó no solo por su habilidad en el ruedo, sino también por su pasión y su compromiso con la tauromaquia durante su carrera.
Este monumento fue inaugurado para rendir homenaje al torero sevillano, quien tuvo una relación especial con la plaza de toros de Vera, lugar donde realizó varias de sus faenas y donde dejó una huella importante.
El monumento es un tributo a su trayectoria y a su contribución a la cultura taurina veretena.

Historia y arquitectura de la plaza
La Plaza de Toros de Vera es una de las más emblemáticas y antiguas de España.
Ubicada en el centro de Vera, lo que la convierte en un punto de encuentro cultural y social durante la temporada taurina.
Es también conocida por ser un lugar donde se realizan eventos no solo taurinos, sino también de otras actividades populares.

Esta plaza de toros es un símbolo de la tradición taurina de la localidad y ha sido testigo de muchos momentos importantes en la historia del toreo.
Fue inaugurada en el siglo XIX, en 1879, de arquitectura tradicional y carácter rústico, desde entonces ha sido el escenario de numerosas corridas de toros, eventos taurinos y festividades importantes de la localidad.
La plaza está construida en forma circular con un aforo moderado que ha ido siendo adaptado y reformado a lo largo de los años para mejorar la seguridad y la comodidad de los asistentes.




La Plaza de Toros de Vera tiene una puerta de entrada con una arquitectura de estilo mudéjar, que es un claro reflejo de la influencia árabe en la región de Almería y en muchas otras áreas de Andalucía.

Una visita entrañable
Nada más entrar encontramos una mesa con dos abuelillos, les preguntamos si hay que pagar entrada y nos dicen que no, pero que podemos comprar algún recuerdo. Así lo hacemos, compramos un par de imanes.
La corrida de toros: estructura y significado
Una corrida de toros es una de las festividades más representativas de la tauromaquia y consiste en un enfrentamiento entre toreros (o matadores) y toros, que se lleva a cabo en la plaza de toros.


La corrida comienza con un paseíllo en el que los matadores, los banderilleros y el presidente de la corrida desfilan por el ruedo mientras el público les aplaude.
El paseíllo es una especie de saludo, un acto protocolario que da inicio oficial a la corrida.
El tercio de varas
En el tercio de varas, el toro sale al ruedo y se enfrenta al picador, un jinete que, montado en un caballo, usa una vara (una lanza larga) para picar al toro en su lomo.
Este acto tiene como objetivo debilitar al toro y hacerle perder algo de su fuerza para facilitar la faena posterior.
El picador se encarga de colocar la vara en un lugar estratégico, que es el hombro o el cuello del toro.

El tercio de banderillas
En el tercio de banderillas, los banderilleros entran al ruedo y colocan las banderillas (picas decoradas con cintas de colores) en el toro.
Esta parte de la corrida tiene como objetivo aumentar la bravura del toro y ponerlo más dispuesto para la faena del matador.
Los banderilleros deben clavar las banderillas de forma hábil y rápida, evitando que el toro les embista con fuerza.

El tercio de muleta
Finalmente, en el tercer tercio, el matador se enfrenta al toro con la muleta.
Esta parte es la más famosa y la que más atrae a los aficionados, ya que el matador realiza figuras y movimientos artísticos mientras doma al toro con la muleta.
Es un espectáculo visual y técnico, en el que el matador tiene que demostrar su destreza, valor y capacidad para dominar al toro.
Tras realizar su faena con la muleta, el matador procede a matar al toro con una espada en un acto conocido como estocada.
El toro es sacrificado de manera rápida y certera, para evitar sufrimiento innecesario.
En ocasiones, si un toro ha mostrado una bravura excepcional y ha sido muy aplaudido por el público, el presidente de la corrida puede decidir concederle el indulto, lo que significa que el toro no será matado y será devuelto al campo.

Elementos del ruedo y del toreo
El burladero
El burladero es una especie de barrera o pared que se coloca a lo largo del ruedo, en las zonas cercanas a la plaza y a la barrera del ruedo, generalmente en las partes delantera y trasera de la plaza, a nivel del público.
Su función principal es proteger a los toreros (principalmente al matador y a los banderilleros) de los embistes del toro durante la faena.
El burladero es esencial, ya que ofrece una zona segura donde los toreros pueden protegerse si el toro se acerca demasiado o se vuelve especialmente peligroso.

El capote
El capote es una herramienta fundamental en la tauromaquia, tanto por su estética como por su función en el desarrollo de la corrida.
A lo largo de la historia del toreo, el capote ha sido un símbolo de la elegancia y el arte del torero y continúa siendo uno de los elementos más representativos de las corridas de toros.
Capote de brega
El Capote de brega es el capote más grande que utiliza el torero o el banderillero durante el primer tercio de la corrida.
Se caracteriza por ser una capa amplia, de tela de color rosa en la parte exterior y de amarillo o naranja en la parte interior.
Los toreros lo utilizan para realizar el toreo de capa antes de que el toro entre en la fase de la muleta.
Es importante destacar que en esta fase, el capote también se utiliza para proteger al torero de los embistes del toro, pues el toro sigue siendo fuerte y agresivo en esta fase de la corrida.
Capote de paseo
El Capote de paseo es un capote que se utiliza en el paseíllo, cuando los toreros desfilan por la plaza antes de iniciar la corrida.
Es más decorativo y puede tener colores variados, aunque tradicionalmente es de color morado o fucsia. Este capote se usa más como un gesto protocolario y no en el toreo en sí mismo.


El Museo Taurino de Vera
La Plaza de Toros de Vera cuenta con una especie de museo taurino que es una parte importante del patrimonio cultural de la plaza.
Este espacio está dedicado a preservar y mostrar la historia de la tauromaquia, así como a honrar a los grandes toreros que han formado parte de la tradición taurina de la ciudad y la región.


El museo alberga una colección de trajes de luces, que son los tradicionales trajes de los toreros.
En las vitrinas del museo se pueden ver fotos antiguas, carteles y otros documentos gráficos que muestran momentos importantes de la historia de la plaza y de la tauromaquia en Vera y en la región de Almería.
El museo también exhibe varios trofeos y premios que los toreros han ganado a lo largo de su carrera, como orejas y rabos.



Un cierre especial de la visita
Con este mosaico cerámico conmemorativo de los 125 años de la primera corrida de toros finalizamos esta visita tan especial.

En lo alto de una colina, desde donde se tiene una vista panorámica de toda la ciudad de Vera y sus alrededores, el Sagrado Corazón de Jesús nos observa.
La estatua de gran tamaño y de color blanco, muestra a Jesucristo con el corazón expuesto en su pecho, un símbolo importante de la devoción católica.
El Sagrado Corazón de Jesús representa el amor divino y la misericordia infinita de Cristo hacia la humanidad, siendo una de las devociones más significativas dentro del catolicismo.

Con este mosaico cerámico conmemorativo de los 125 años de la primera corrida de toros finalizamos, esta visita tan especial.
Conclusión: Vera, destino para disfrutar
Si os apetece saber más sobre esta ciudad de la costa Almeriense, acompáñanos:


Vera es un destino ideal para unas vacaciones completas, con sus hermosas playas, rica gastronomía y patrimonio cultural.
Disfrutamos de su historia, como la plaza de toros, sus deliciosos platos locales y el ambiente relajado de la costa almeriense. ¡Un lugar que cautiva!




